Antonia empezó esta semana el jardín en el Jean Mermoz. Cómo es la escuela y cuánto se paga de cuota.

Empezaron las clases y la hija del presidente también empezó la escuela. Antonia Macri es una de las nuevas alumnas del Liceo Francés Jean Mermoz, donde esta semana arrancó el jardín. La hija de Macri comparte colegio con la hija menor del músico Fito Páez, uno de los principales defensores del kirchnerismo.

Antonia va a la sala de 4 de este prestigioso colegio, que brinda una educación trilingüe pero tiene fuertes lazos con la comunidad francesa: fue visitado por el presidente de Francia, François Hollande, durante su reciente viaje al país.

Según informó el diario La Nación, la elección del colegio recayó en Juliana Awada, ya que su hija mayor también asiste a esta escuela del barrio de Belgrano, ubicada en Ramsay 2131. “Será una alumna más”, dijeron directivos del liceo al matutino.

El Jean Mermoz se define como una institución laica, trilingüe y bicultural. La enseñanza del francés comienza en el jardín, escuchando canciones y aprendiendo los números. Muchos de los maestros son franceses y, al avanzar su trayectoria en la escuela, los alumnos se comunican con ellos y con los directivos en ese idioma. Pero también tienen talleres diversos: circo, rugby, robótica, pastelería, capoeira y astronomía son algunas de las más de 30 actividades extraescolares que se dictaron en 2015.

A la escuela asisten hijos de diplómaticos, empresarios y también de otros famosos, como Ambar, la hija de Juana Viale. El colegio no es accesible: según informa en su página web, el jardín y la primaria pagan una cuota mensual de $ 8.900 pesos, mientras que la secundaria paga $ 9.300 los primeros años y $ 10.200 los superiores. La matrícula anual es de $ 17.000. El liceo cuenta con un sistema de becas al que contribuye el gobierno francés, que también aporta parte de los sueldos.

El Jean Mermoz es considerado una de las instituciones educativas más prestigiosas de la ciudad. A fines de 2014, sus alumnos tuvieron que plantar árboles y trabajar en el Botánico después de un polémico festejo de egresados en el que destrozaron una plaza para celebrar en el barro.
CLARIN

Paula Ravier

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