Casanello abre una nueva etapa en la investigación por lavado de dinero

Con la declaración de Chueco y la indagatoria a financistas, avanza sobre el blanqueo mediante bonos de la deuda

El juez federal Sebastián Casanello decidió profundizar una nueva etapa en la investigación sobre las maniobras de lavado de dinero que complican a Lázaro Báez. Se trata del blanqueo de 32,8 millones de dólares mediante la compra en Suiza de títulos de deuda pública argentina, que tras una compleja operación financiera internacional terminaron depositados en las cuentas de Austral Construcciones en el Banco Nación, sucursal Plaza de Mayo.

El primer paso de esta nueva instancia de la investigación sobre Báez lo dio el juez Casanello ayer, cuando indagó a Jorge Chueco, cerebro legal de Lázaro Báez para sus operaciones financieras.

El segundo paso es la citación a indagatoria del supuesto dueño oculto de Helvetic Group, Marcelo Ramos, un cordobés dueño de la firma que realizó, presuntamente en nombre de Báez, diversas operaciones que le aseguraron que el empresario kirchnerista se quedara con la financiera Puerto Madero SGI, conocida como La Rosadita, y que blanqueara los casi 33 millones de dólares obtenidos de fuentes ilegales.
Foto: Archivo

Ramos, según la información que la Dirección de Migraciones le envió al juzgado, se encuentra en la Argentina, adonde regresó recientemente.

Esta nueva operatoria -investigada inicialmente por el fiscal José María Campagnoli- deja a la luz otro mecanismo supuestamente usado por Báez para introducir en el circuito legal sumas de dinero negro proveniente del delito, además de la financiera conocida como La Rosadita.
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La operatoria consistió en poner en circulación en el mercado entre diciembre de 2012 y abril de 2013 plata ilegal de Austral Construcciones (95 % de Lázaro Báez y 5 % de su hijo Martín).

La maniobra consistió en comprar en el extranjero títulos de deuda pública depositados en el J.Safra Bank de Ginebra Suiza, mediante el sistema de compensaciones Euroclear, y depositarlos en la cuenta de Helvetic Service Goup S.A (N° 1255).
A través de bonos

La empresa es de Ramos en un 33% y de la italiana Ursula Verena Fontana en un 77%. Chueco tenía un poder de esa firma. Esos bonos fueron vendidos, mediante el agente de Bolsa Financial Net en el mercado de valores de Rosario en 9 operaciones realizadas entre diciembre de 2012 y marzo de 2013. Eran ventas de Bonar X, VII y Boden 2015 por 32,8 millones de dólares.

Producto de esa venta, la agencia de Bolsa Financial Net libró nueve cheques: cinco contra su cuenta corriente del HSBC y cuatro contra la del Banco Macro a favor de Helvetic Service Group por un total de 208.840.276 pesos.

Esos cheques fueron endosados por Chueco, que tenía un poder de Helvetic Service, y terminaron depositados en las cuentas de Austral Construcciones del Banco Nación sucursal Plaza de Mayo. Limpios, blanqueados e integrados al patrimonio de Austral Construcciones.

Los depósitos eran realizados por Eduardo Larrea y Claudio Bustos, apoderado, en nombre de Austral. Ambos fueron citados a indagatoria por Casanello, al igual que Julio Mendoza, presidente de la empresa.

“Nos encontramos ante un supuesto de lavado de activos, en el cual habrían intervenido los representantes y autoridades de Austral Construcciones SA y Helvetic Group SA”, dijo el juez al citarlos a indagatoria, junto con Báez y su hijo Martín, que deberán responder ahora por estos nuevos hechos.

Casanello ya tiene procesado a Báez con prisión preventiva por las maniobras de lavado realizadas a través de SGI, la financiera conocida como La Rosadita. Los videos que mostraron a Martín Báez contando plata de su padre, con el contador Daniel Pérez Gadin, su hijo y Fabián Rossi fueron determinantes para que el juez los procesara.

En esta cueva-según escribió Casanello al procesar a Báez- “el cliente podía realizar prácticamente cualquier operación de espaldas a los controles estatales”. Pagaba más que en otro lado, pero allí no quedaba registro del dinero manejado. Ya sea por evadir o porque proviene de una variada gama de actividades delictivas. “A mayor riesgo, mayor ganancia”, dijo el juez.
Lazos en común

La financiera SGI originalmente era de Federico Elaskar, que dijo que la vendió presionado a finales del año 2011 a la fiduciaria suiza Helvetic Services Group -quien la recibió de Sernorte. Helvetic es una sociedad con sede en Lugano, Suiza, y que en los papeles pertenece a Ramos y Verena Fontana.

La firma funciona como una sociedad vehículo: una suerte de tren en constante movimiento, donde se suben y bajan activos de distintas personas que buscan reducir ocultar parte de su patrimonio. A cada usuario se le entrega un poder notarial que le permite operar su parte del negocio.

Y esto es lo que, para Casanello, hizo Chueco cuando en nombre de Báez realizó la operación de venta de bonos y repatrió el dinero a la Argentina con cheques que llevan su firma como apoderado de Helvetic.
Zuvic apuntó contra el juez

La diputada del Parlasur Mariana Zuvic (Cambiemos) acusó ayer al juez federal Sebastián Casanello de “ocultar y generar impunidad” en la causa que investiga el presunto lavado de dinero de Lázaro Báez. “Casanello encubrió esto durante mucho tiempo y generó impunidad. Acá se debe investigar una asociación ilícita y me sorprende que hay muchas cosas que se debieron haber hecho y no hubo celeridad”, dijo Zuvic, quien al abogado Jorge Chueco con el ex ministro Julio De Vido, a quien sindicó como “responsable de una estafa tremenda en la importación de gas oil y fuel oil”. Y consideró que “a esta altura, Cristina Kirchner debería ser llamada a indagatoria”.
la nacion

Paula Ravier

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