Dilma: “Lo que está en juego es la democracia, la Constitución y el respeto a ustedes”

Luego de que el Senado brasileño la suspendiera por 180 días para someterla a un impeachment, la presidenta Dilma Rousseff negó haber cometido irregularidades ni haber recibido “coimas” durante su gestión, y puntualizó que “lo que está en juego” no es su mandato, sino “las conquistas de los últimos 13 años: la protección de niños y jóvenes que van a las universidades y escuelas técnicas, la valorización del salario mínimo, los médicos atendiendo a la población, el sueño de la casa propia y la oportunidad de avanzar siempre más”, entre otros logros de su gobierno y el de su antecesor, Luiz Inacio Lula Da Silva.

“Lo que está en juego no es un mandato de gobierno sino el respeto a ustedes, a los votantes soberanos, a la democracia y a la Constitución”, puntualizó y se manifestó “lista para resistir por todos ustedes”, a fin de “terminar con mi mandato el 31 de diciembre de 2018”.

Durante un discurso en el Palacio Planalto, rodeada de todo su gabinete de ministros, la mandataria sostuvo que “este es un momento decisivo para la democracia” de su país, producto de “la venganza” del extitular de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, quien dio el puntapié inicial del impeachmen luego de que “se le negaran beneficios” por ser aliado político. “Traición e injusticia son las dos más terribles palabra que recaen en una persona. Y este es un momento en que las fuerzas de la injusticia y la traición están sueltas por ahí”, dijo.

Reiteró que el impeachment al que se someterá es “un verdadero golpe” de Estado y acusó a la oposición de “conspirar” contra ella. “Desde que fui electa, parte la oposición estuvo disconforme. Llamó al recuento votos, a anular elecciones (en la que había ganado) y ahora pasaron al impeachment.” Añadió que esos dirigentes respaldados por empresarios “impidieron durante estos meses la recuperación económica con el único objetivo de tomar por la fuerza lo que no pudieron conquistar en las urnas”. “Crearon un ambiente propicio para el golpe.”

Negó haber cometido las irregularidades por las que se la acusa. “Cometí errores pero no un crimen. No tengo cuentas en el exterior, no recibí coimas y este proceso desencadenado contra una persona honesta y decente es jurídicamente inconsistente”, añadió y opinó: “No hay mayor brutalidad que castigar a alguien por un crimen que no cometió ni injusticia más devastadora que condenar a un inocente”.

“Hice lo que la ley me autorizaba a hacer. Fueron actos legales, correctos y necesarios actos de gobierno. Actos idénticos que fueron ejecutados por presidentes que me antecedieron. No fueron crímenes entonces y tampoco lo son ahora. Este impeachment es falso”, enfatizó.

“Esto es un golpe. Y al destituir a mi gobierno quieren impedir la ejecución de un programa elegido por (los votos de) 54 millones de brasileños y las conquistas que la población alcanzó”, remarcó y advirtió que el próximo gobierno interino “puede estar tentado de reprimir” la protesta social.

Dejó claro que el interinato de Michel Temer será “un gobierno sin votos, no elegido por el pueblo. Un gobierno que nace de un golpe, de un impeachment fraudulento”. Sostuvo que “el destino siempre me reservó muchos y grandes desafíos” y aseguró que “siempre conseguí vencerlos. Sufrí la tortura (durante la última dictadura militar en ese país) y ahora sufro una vez más la injusticia. Pero tengo fuerzas para defender sus derechos”, le manifestó a los presentes.

Por último, indicó que “ya viví muchas derrotas y grandes victorias, pero nunca imaginé que lucharía de nuevo contra un golpe en mi país. Brasil no merece esto”. Si finalmente Dilma fuera destituida, Temer completará el mandato que vence el 1 de enero de 2019. No habrá ceremonia de asunción debido al interinato que ostentará hasta que se defina el futuro de la mandataria.

Paula Ravier

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