El Indec despidio ya a 45 personas

Ni siquiera tenían contrato; hay 200 casos en revisión

Los gritos y los aplausos retumbaron ayer en la puerta del Indec. Por primera vez en casi nueve años, no se trató de una manifestación en contra de la falsificación de las estadísticas o del tradicional abrazo al edificio. Unos 70 militantes de la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN), el gremio que favoreció la intervención en el organismo, se había plegado a lo que en el kirchnerismo bautizaron como “la resistencia”.

“Funcionarios la c… de su madre. No rompan las pelotas. De acá no se va nadie….”, cantaron, luego de enterarse de que la nueva cúpula del Indec había decidido expulsar a 45 personas del organismo que habían cobrado sueldos en noviembre y diciembre sin siquiera tener un contrato firmado. Según supo LA NACION, en 30 casos ni siquiera había un expediente firmado por el anterior director, Norberto Itzcovich. En los otros 15 casos se trató de personas que habían pedido una excepción para ser nombradas en niveles A y B (puestos directivos y, por ende, políticos), pero que no tenían contrato.

“Hay además unos 90 agentes que están en la misma situación, pero en los niveles C, D o E [no jerárquicos], a los que vamos a regularizar”, indicaron en el organismo. Si se suma a los 27 desplazados de la semana pasada, el total de los expulsados son 72. Sin embargo, en el organismo reconocen que los contratos que están en revisión son casi unos 200.

“¿Va a haber más expulsados?”, preguntó ayer LA NACION a Jorge Todesca, director del Indec. “Sí”, respondió aludiendo a los desplazados ayer. “Esta gente está sin contrato. Es una irregularidad administrativa. Después vamos a ver los casos particulares. Te lo voy a ilustrar de esta manera. Hay legajos en los que lo único que había era una copia del DNI”, describió el economista.

El director del Indec informó además que hay unos 600 agentes cuyos contratos vencieron el 31 de diciembre, pero que, siguiendo el decreto del Ministerio de Modernización de días atrás sobre el empleo público, tendrán una renovación anual. Aquellos más nuevos, unos 80, tendrán una prórroga de tres meses.

Todesca cree que parte de la llamada “patota del Indec” ya se fue. “Hay 100 contratos de la Universidad de La Matanza que fueron dados de baja por la anterior administración”, dijo. No obstante hay algunos directores -y empleados- que se esconden detrás de los fueros gremiales. Un dato: de 1600 empleados en el Indec, unos 200 son delegados de UPCN.
ln

Paula Ravier

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