El padre del sospechoso de asesinar a soldado resultó ser un peligroso homicida

Si bien la causa mediante la cual se investiga el artero homicidio del cual fue víctima el soldado Voluntario del Ejército Argentino Fabricio Bermani, en Chajarí en vísperas del Día del Padre, aún se encuadra bajo secreto de sumario, se ordenó la detención del soldado voluntario Brian Joel Escobar, de 18 años, de su padre, Antonio Escobar, por considerárselo sospechoso del crimen y de la madre del soldado, esta última por encubrir la fuga de su hijo. Cabe destacar que esta última fue detenida en las últimas horas y se encuentra a disposición de la Justicia.

Lo novedoso que trascendió fue que Antonio Escobar, de 58 años, el padre del soldado sobre el cual se sospechó en una de las líneas investigativas más fuertes, cuenta con un pedido de captura desde el año 2013 al verse involucrado, junto con Luciano Antonio Escobar, en la muerte de Jonatan Cristian Toledo, una causa que recayó en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 7 de Morón, caratulada “homicidio agravado”, a cargo del fiscal de turno, Matías Rappazzo.

Los investigadores entrerrianos, entre los cuales se encuentra una comisión de la División Homicidios de Paraná, bajo la supervisión del comisario Ángel Ricle, habían logrado reunir pieza por pieza momentos previos al asesinato de Bermani, como por ejemplo aquel auto Chévrolet Corsa detenido en la ruta, en zona donde estaba apostado de guardia Bermani, el sábado, previo al crimen. Un amigo del soldado Escobar, expulsado del Batallón 7, por consumo de estupefacientes, versiones de la adquisición de una pistola con calibre similar al que usaron para quitarle la vida al joven militar, pero el pedido de captura para Escobar padre les cerró con un broche muchas presunciones.

ersiones extraoficiales mencionarían que al mencionado Antonio Escobar, buscado por homicidio y por otros hechos en Buenos Aires, se le conocerían al menos una docena de “aguantaderos” por donde ha sabido escabullirse antaño, lo que habla de él como un verdadero “pesado” con conexiones muy peligrosas en el hampa bonaerense.

Oficialmente se informó que el Juez de Garantías, Doctor Eduardo Degano, firmó la imputación y orden de captura para Brian Joel Escobar de 18 años de edad, soldado voluntario del Regimiento de Caballería de Tanques 7 y Antonio Escobar de 59 años de edad, padre del voluntario.

La orden expresa que se “solicita la captura y detención inmediata” de estas personas como responsables de Homicidio calificado y Hurto calamitoso contra Bermani, Fabricio Leonel, hecho ocurrido en la madrugada del 19 de Junio Día del Padre, en adyacencias del Regimiento de Caballería de Tanques 7.

Con esto se afirma la postura de la Fiscalía en continuar la investigación y no era en vano cuando días atrás el Fiscal de la causa Dr. Maximiliano Larocca Rees ratificaba en la ciudad de Federal que había indicios firmes como producto de la investigación sobre el crimen del soldado voluntario Fabricio Leonel Bermani.

Muchos fueron los testimonios de testigos que abonaron la teoría del fiscal, con respecto a diversas circunstancias, a saber: el automóvil Corsa Gris de vidrios polarizados, ubicado por cuatro personas en el lugar del hecho la noche del crimen, las declaraciones del voluntario Escobar sobre la adquisición de un arma 380, similar a la utilizada para rematar a Bermani, la presencia de su padre, según algunos testigos desde hace 3 meses en el domicilio de Martín Fierro entre Álvarez Condarco y Brown, observándolo “con buena presencia, raras veces y saliendo únicamente a hacer algunas compras”, los elementos secuestrados en el domicilio citado con alto grado de similitud faltantes en el lugar del hecho, entre otras comprobaciones, dieron razón y causa para que el Juez de Garantías defina imputación y captura de los involucrados.
Joel Escobar se encontraba ausente de su hogar, con una denuncia por pedido de paradero suscripta por su madre y ante la confirmación de su imputación por el Juez, técnicamente y desde lo jurídico pasa a la categoría de prófugo de la justicia.

Esta orden fue irradiada en horas de la noche del viernes pasado a todas las dependencias policiales de la Provincia de Entre Ríos y Provincias vecinas para tratar de dar con la detención de los imputados.

Si bien ese mismo viernes se secuestró documentación de su familia que puede resultar de interés para la causa en la casa de la mamá del sospechoso, además, se excavó en el patio de la vivienda de su madre en busca del fusil Fal de Bermani, sin resultados positivos.

Pistas clave
Hubo una pista clave aportada por los vecinos cercanos al Regimiento de Caballería Tanques 7 de Chajarí, donde se produjo el asesinato, que daba cuenta de la presencia de un auto tipo Corsa gris en el lugar y a la hora del crimen.

El sospechoso, compañero de la víctima, maneja un vehículo de similares características que pertenece a su madre. Además, se dice que el joven habría comprado una pistola 380, el mismo calibre utilizado para matar a Bermani, según lo que dijo un testigo que aseguró que el sospechoso le mostró el arma. También, según el testimonio de los vecinos, “entre la noche del domingo y la del lunes, estaba quemando algo grande, que largaba mucho olor”.

Por otro lado, el voluntario sospechado era amigo de otro soldado que fue expulsado recientemente por haber ingresado drogas al Regimiento. Alexander Bermani, hermano de la víctima, había asegurado días atrás que “hay varios ahí adentro -del Regimiento- que están ocultando cosas” y que existe “mucho consumo de drogas” en el cuartel.

Como se recordará, Bermani, de 22 años, fue hallado sin vida el domingo 19 de junio por la madrugada a las afueras del Regimiento de Caballería Tanques 7 de Chajarí, donde el estaba de guardia. El muchacho fue ultimado con un tiro en la nuca.

Poco a poco se sustenta la versión de que el móvil del crimen habría sido la apropiación del armamento del soldado con fines delictivos, dada las conexiones que podría llegar a tener Antonio Escobar.
tu entre ríos

Paula Ravier

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