Emergencia comercial e industrial en Concordia

El CCISC solicita una urgente reunión con el Intendente Enrique Cresto, ante la grave situación que atraviesan los emprendimientos PYMES concordienses, golpeados por una combinación de factores: la caída abrupta del consumo, la suba desproporcionada de las tarifas, el alto costo impositivo reinante, los embargos que se intentan realizar de manera intempestiva, el comercio electrónico sin regulación y, como si todo esto fuera poco, el vuelco del mercado cambiario que induce a nuestros ciudadanos a realizar sus compras en el exterior.

Es una cuestión de todos los días el cierre de comercios, situación que también impacta, por efecto dominó, en las PYMES industriales.

El incremento de la venta informal y los elevados costos fijos que conlleva mantener abierto un negocio en medio de una significativa caída de la actividad, ha llevado a muchos comerciantes a cerrar sus puertas mientras otros postergan la decisión sin saber hasta cuándo podrán continuar. Todo ello, mientras crece el número de ciudadanos que se trasladan a los países limítrofes, en busca de mejores precios para sus compras.

En lo que va del año, se ha duplicado el porcentaje de locales vacíos en el radio donde se quiere llevar adelante el proyecto denominado Centro Comercial Abierto; esto es, en pleno centro de la ciudad, pasando del 6% de locales vacíos al 13% en la actualidad.

Tan grave contexto mueve al Centro de Comercio a solicitar se declare la EMERGENCIA COMERCIAL e INDUSTRIAL, basada en Tarifas Pymes, ya planteadas al gobierno Provincial, una reforma de la Tasa Comercial aplicable a aquellas pymes comerciales de capital local, y la gestión ante autoridades nacionales para bonificar el IVA en las ventas de productos de ciudades fronterizas, como también, y muy fundamentalmente, la suspensión por el término de un año de las autorizaciones para la apertura de comercios extranjeros en el ejido municipal.

La actual crisis ha exhibido con toda crudeza la concentración de la plaza comercial concordiense a manos de las grandes superficies, desequilibrio que ahoga aún más a las PYMES.

El Centro de Comercio también ha realizado gestiones ante los consulados en Salto y Concordia, para que se ponga fin al llamado “Cero Kilo”, y en cambio se avance hacia una política fronteriza seria, que prevea la infraestructura necesaria para detener el contrabando.

No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras tantos comercios cierran sus puertas y tantos conciudadanos pierden su empleo y su fuente genuina de ingresos.

Paula Ravier

Dejá tu opinión o comentario