Entre Rios: Santa Elena la cueva del “dotor” Moreyra

Es creciente el rumor en Entre Ríos acerca del accionar del narcotráfico en la provincia. Uno de esos lugares es la localidad de Santa Elena, gobernada por el kirchnerista Silvio Moreyra, que llegó a ese lugar apoyado por el ex gobernador Sergio Urribarri y financiado de manera muy extraña. El ahora intendente dispondría de un cuasi ejército integrado por cientos de “soldados” que serían contratados del Instituto de Obra Social de la Provincia (IOSPER), del cual Moreyra fue presidente. Un periodista de ese lugar presentó un amparo para que el IOSPER, ante la negativa de hacerlo público, informe cuantos contratos existen en el organismo. La justicia hizo lugar al amparo y el IOSPER deberá responder en 3 días

PARANÁ. Urgente24 fue el primer medio en dar a conocer lo que sucedía con el narcotráfico en el departamento La Paz, Entre Ríos, donde sus 2 principales ciudades, La Paz, cabecera departamental, y Santa Elena, se estaban convirtiendo rápidamente en lugares donde la droga estaba haciendo estragos. Por entonces se conoció que un conocido narco mejicano con vínculos con funcionarios del Ejecutivo Nacional K se había afincado en la zona adquiriendo propiedades muy importantes y hasta un campo de cientos de hectáreas con costa sobre el Río Paraná, con un importante atracadero para embarcaciones.

También se comentaba que en La Paz existían barrios donde sus habitantes eran ayudados económicamente de forma muy extraña por gente que no era del lugar, que se instalaron en esos lugares sin ningún tipo de control. En tanto en Santa Elena, el ex intendente de esa localidad, el muy polémico Daniel Rossi, denunciaba sin éxito ante las autoridades provinciales varios sucesos sumamente extraños que venían ocurriendo en el lugar, todos vinculados con las drogas y el narcotráfico. Probablemente si el alcalde no estuviera tan desprestigiado, se le hubiera prestado más atención.

Rossi se dio de bruces con la realidad cuando en las elecciones de 2015 apareció un inesperado rival para competirle la intendencia: Silvio Moreyra, quien contó desde el inicio de su candidatura con el apoyo de la plana mayor del ex gobernador Sergio Urribarri. El aludido Moreyra había sido presidente del Instituto de Obra Social de la Administración Pública entrerriana (IOSPER), y un genuflexo a Urribarri, quien como contrapartida hasta llegó a designarlo presidente del primer Centro de Medicina Nuclear de Entre Ríos, un disparate.

Moreyra, uno de los nuevos ricos de la “década ganada”, es oriundo de Santa Elena donde posee varias propiedades, vehículos y es reconocido por su apego a todo lo que tenga que ver con carreras de caballos, poseyendo un stud en el que gasta varios millones al año. Pesa sobre él y algunos familiares suyos una denuncia por enriquecimiento ilícito y malversación de fondos públicos que se tramita en los estrados judiciales de Paraná. Según esa denuncia Moreyra y sus laderos se habrían beneficiado aprovechando el paso de este como presidente del IOSPER, una caja utilizada por la política y que durante el gobierno de Urribarri se profundizó.

Urribarri lo premió con la intendencia de Santa Elena, aportando logística de todo tipo para que ganara, algo que finalmente consiguió. El candidato del frente Cambiemos de esa ciudad, Marcos Gómez, le comentó a este cronista, días después de las elecciones, que “nunca vi algo igual a lo sucedido ese día; literalmente la gente de Moreyra repartía dinero en la calle para que la gente humilde lo votara, fue algo grotesco, porque además si alguien decía algo los amenazaban”.

Una vez en la intendencia, Moreyra comenzó una campaña para echar del municipio a todos aquellos que sabía no le responderían, ocurriendo casos de aprietes y otros sucesos muy raros. Pero si algo se profundizó en aquella ciudad a partir de la llegada de Moreyra al municipio fue la sospecha del narcotráfico, según sus nefastas consecuencias, fundamentalmente entre los más jóvenes.

Moreyra contaría con la colaboración de una importante cantidad de personas, que serían “soldados” de una especie de ejército privado, y que él habría designado como contratados en el IOSPER y a quienes, hasta ahora, nadie pudo/nadia quiso/nadie se animó a desarticular. Por ese motivo el periodista de esa localidad, Eduardo Cárdenas, hizo un pedido de informes al IOSPER para saber qué cantidad de contratados hay en ese organismo.

Cárdenas no obtuvo respuesta a su pedido; entonces él presentó un amparo en defensa de sus derechos de solicitar esa información pública. La justicia hizo lugar al amparo y ordenó al IOSPER que en el término de 3 días informe de forma fehaciente cuál es la cantidad de contratados que trabajan en el mismo y cuáles son sus lugares de trabajo. El periodista ha recibido varias amenazas y han atentado contra la radio FM que posee y desde dónde viene denunciando los distintos hechos que se suceden a diario en la ciudad.

La web Entre Ríos Ahora publicó hace unos días que Santa Elena se sacudió cuando Hugo Bernabé Alem, alias “Camporita”, admitió ser narcotraficante durante un juicio abreviado en el Juzgado Federal de Paraná. El tal “Camporita” es de Santa Elena. En la ciudad la noticia de su confesión no se percibió como una novedad. Mientras la información era tapa de los principales diarios provinciales y portales, en la ciudad del norte entrerriano la discusión pasaba por preguntarse cómo frenar el avance de las drogas y qué hacer con los mercaderes que aún no han sido alcanzados por las fuerzas de seguridad y la Justicia. “Camporita” sería uno de los colaboradores de Silvio Moreyra.

La decisión de la justicia respecto a que el IOSPER informe cuántos y dónde trabajan los contratados en ese organismo, pondrá en aprietos a quien es hoy el presidente de ese instituto, ya que el tema de los contratos es parte de esa enorme telaraña en la que se entremezclan intereses de todo tipo y de la que han beneficiado durante años, y lo siguen haciendo aún hoy. La corrupción en el IOSPER hace que el mismo no pueda brindar los servicios para los cuales fue creado de forma eficiente, ni con los empleados públicos, ni con los prestadores médicos.

Ahora esa corrupción hasta serviría para mantener un ejército privado que se encargaría de custodiar negocios que cada día más están emparentados con el tráfico de drogas en el norte entrerriano.

Foto: Moreyra rodeado por el actual gobernador Bordet, el vice, Bahl; el presidente de la Cámara de Diputados, Juan José Bahillo y otros dirigentes en un acto de la campaña 2015, muestra irrefutable del apoyo brindado. Hoy ninguno de ellos quiere sacarse una foto con Moreira.

Paula Ravier

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