Giselle Soler le dio el primer oro a Argentina en los Panamericanos Toronto 2015

La representante en patín artístico se llevó el triunfo pese a sufrir dos caídas durante su presentación.

Saltos, giros, movimientos coreográficos… Todo es una expresión artística en el Hall B del Coliseo de Toronto. Y ahí está Giselle “La Gigi” Soler despertando admiración y levantando aplausos en un estadio colmado para la ocasión. La porteña de 18 años le dio ayer el primer oro a la Argentina en los Juegos Panamericanos cuando se quedó con la prueba femenina de patín artístico. Fue el instante más glorioso para el deporte nacional en este certamen que reúne a más de 6 mil deportistas en Canadá.

Esta joven, que supo patinar para San Lorenzo durante 8 años, ayer rubricó eso de que un tropezón no es caída. Porque cuando se cayó en el primer giro de la rutina, se levantó rápidamente y eso no afectó su rendimiento. “Mis viejos me enseñaron que cuando te caés, te tenés que levantar. Eso es en el patín y en la vida. Así que ni me puse nerviosa, me levanté sin mirar atrás y ni pensé que estaba en riesgo mi búsqueda de la medalla de oro”, dice. Las preguntas le llueven, pero ella responde con convicción y con gracia, tal como suele patinar desde que era más pequeña.

Si Soler ganó un oro, mucho tiene que ver su hermana Elizabeth, otra patinadora de elite, que la llevaba con ella al club Temperley a pasar las tardes ensayando “palomas” y “carritos”, pequeños trucos que les enseñan a las que recién arrancan.

“A los 3 años yo ya estaba patinando. De hecho aprendí primero a patinar antes que a andar en bici”, suelta con frescura en diálogo con Clarín. Oriunda de Caballito, Soler ganó una presea dorada, pero aún no cae. “No me puse a pensar mucho. Lo que sé es que esta medalla vale muchísimo y le quiero agradecer a mi hermana que me dio unos consejos antes de salir a competir”, acota.

Debió esperar Soler para salir a la pista en el programa largo. Pasaron la ecuatoriana Eduarda Fuentes, la estadounidense Courtney Donovan, la mexicana Alejandra Hernández, la colombiana Nataly Otalora y la brasileña Talitha Haas (que se cayó feo en el calentamiento) para que le llegara su turno. Y vaya si valió la pena la espera. Hubo suspenso, porque pasaron mal la música en el arranque. Se cayó en el primer salto (un triple axel) y en el segundo (en el triple mex la caída fue parcial). Esos trucos no del todo bien hechos le costaron dos puntos de penalización.

Soler se erigió con un puesto más que valioso. En el programa corto había sumado 130 puntos. Y en el largo llegó a los 129,9: 65,7 puntos por el elemento técnico y 64,2 por la representación artística. La suma total de 519,70 la dejó delante de la brasileña Haas, que entró a patinar algo golpeada por una caída que había padecido. La puntuación fue producto del fallo de los siete jueces de Brasil, Estados Unidos, Ecuador, Argentina, Canadá, Paraguay y Colombia.

No sólo le brillaron a Soler las lentejuelas de su traje blanco. La capacidad con la que desplegó todo su arte llenó de gracia su coreografía y con eso le alcanzó para ganarle a la chilena Marisol Villarroel (479,70), que patinó después y fue bronce. Haas, en tanto, se quedó con la plata con 498,30.

Nacida el 4 de mayo de 1997, Soler prolongó ayer la dinastía panamericana que fundó su hermana Elizabeth, quien ganó el oro en Guadalajara 2011 patinando con un tango de Astor Piazzolla como música de fondo.

El año pasado, Giselle había conseguido los primeros puestos en los campeonatos panamericanos de patín artístico. Además, se había alzado con el primer lugar en estilo combinado en el Campeonato Mundial 2014.

Está más que claro. Esta chica nació con las botas puestas.

Fuente Clarin

Redacción Concordia Directo

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