La suba de tasas en China hizo rebotar las bolsas internacionales pero no convenció a Wall Street

Los principales mercados internacionales cerraron en alza luego de que China decidiera implementar medidas de estímulo para frenar la caída de las acciones domésticas y estimular la actividad económica, aunque el optimismo no logró extenderse a Wall Street, donde el Dow Jones cerró con una pérdida del 1,29%.

El principal índice de la bolsa de Nueva York llegó a subir hasta un 2% al comienzo de la jornada bursátil, alentado por un recorte de las tasas de interés dispuestas por el Banco Popular de China, que fue acompañado por una reducción de los encajes exigidos a los bancos de ese país en un intento por inyectar mayor liquidez a la golpeada economía china.

Sin embargo, las dudas sobre la efectividad de esas medidas se acrecentaron hacia el final del día, cuando los inversores volvieron a deshacerse de activos de riesgo en la principal plaza financiera mundial. El índice Standard & Poor’s 500 cerró con una caída del 1,09%, mientras que el NASDAQ cedió 0,44%

Las principales bolsas de Europa cerraron en alza, con importantes subas en los mercados más capitalizados de Londres (3,09%) y Frankfurt (4,97%), aunque también alcanzaron a París (4,14%), Madrid (3,68) y Milán (5,86).

En San Pablo, el Bovespa cerró con una suba del 0,56 por ciento hasta alcanzar 44.649,24 puntos, y el dólar estadounidense volvió a subir hasta 3,6084 reales por unidad (+1,56%).

La suba fue sostenida por el repunte en la cotización del petróleo y sobre todo los nuevos datos macroeconómicos tanto de EEUU como de Alemania. Los operadores pudieron así confirmar que, por lo menos en estos dos países, el repunte de la economía no sólo está en marcha sino que es bastante sólida, indicó l agencia ANSA.

En China, la bolsa de Shanghai profundizó su caída al hundirse hoy 7,63%, un retroceso que se suma al desplome de 8,49% de ayer, el mayor en ocho años y que desató el pánico en los mercados internacionales, y el de 11,54% de la semana pasada.

Los analistas confían ahora que los mercados chinos serán los próximos en rebotar, cancelando así al menos una parte de los drásticos resbalones de estos días: en seis sesiones las bolsas del país asiático “quemaron” de un cuarto de su capitalización.

Las medidas dispuestas por Beijing consistieron en la inyección de 150.000 millones de yuanes (23.400 millones de dólares) en el sistema financiero del país para aumentar su liquidez, al tiempo que rebajó las tasas para contener la crisis bursátil.

En un comunicado publicado por la agencia oficial Xinhua, el Banco Central chino explicó que la reducción de la liquidez disponible en el mercado, causada por la devaluación del yuan, ha hecho necesaria esta intervención.

El ente emisor abrió una línea de financiación a los bancos chinos a través de acuerdos de recompra inversa (“repos”), por los que se venden valores condicionados a un compromiso para recomprarlos posteriormente.

Se trata de la mayor intervención del banco central chino en el sistema financiera con operaciones realizadas directamente en el mercado desde enero del año pasado, y supera a la inyección de 19.000 millones de dólares de la semana pasada, que vencía.

Posteriormente, anunció una rebaja de 0,25 puntos en las tasas de interés de los préstamos hasta 4,6% y de 0,25 puntos en las tasas de interés de los depósitos, que quedaron en 1,75%.

Además, redujo en medio punto porcentual el coeficiente de caja de los bancos -porcentaje de dinero que los bancos están obligados a mantener como reservas y no pueden prestar-, en el segundo “doble recorte” (de tasas y de coeficiente) que adopta en los últimos dos meses, después del anunciado el pasado 28 de junio.

Según la agencia EFE, se trata de la quinta rebaja de tasas de interés y la cuarta del coeficiente de caja que el Banco Popular de China aprueba desde noviembre pasado.

En un comunicado, el banco central chino indicó que la reducción en las tasas de interés entrará en vigor a partir de este miércoles, mientras que la del coeficiente de caja no se aplicará hasta el próximo 6 de septiembre.

El banco central explicó que con estas medidas trata de “crear un buen entorno financiero y monetario” para adaptarse a “una situación de alta volatilidad en los mercados financieros en todo el mundo”.

El regulador reconoció también que la segunda economía mundial sigue afrontando “presiones bajistas” y confió en que su intervención contribuya a “estabilizar el crecimiento” a través de una rebaja en los costes de financiación para apoyar un “sano desarrollo de la economía real”.

Fuente Telam

Redacción Concordia Directo

Dejá tu opinión o comentario