Las argentinas y sus fobias más frecuentes

Se trata de un temor irracional y exagerado a un objeto o una situación determinada: eso limita y altera la vida cotidiana. Te contamos lo que necesitás saber sobre ese trastorno psicológico que afecta al 5% de la población mundial.

Subir quince pisos por escalera para evitar el ascensor. Perder horas en un micro por no animarse a volar en avión. Cruzar de vereda si se acerca un perro. Evitar ir al médico, aunque haya que soportar un dolor o malestar por largo tiempo. Y hasta no comprar prendas con botones porque: ¡causan pánico! Miedos hay miles y nos afectan a todos, pero… ¿cuál es el límite? ¿En qué momento es necesario consultar a un especialista para vencer esas trabas que provocan tanto estrés? “Todas las personas podemos sentir miedo por situaciones que lo ameriten, como ser testigos de un hecho violento o víctimas de un robo. En el caso de las fobias nos referimos a un temor desproporcionado y a veces muy irracional hacia un objeto o una situación particular. Además, es sostenido en el tiempo al menos por seis meses”, explica la psicóloga Liliana Traiber, coordinadora de la Clínica de Ansiedad y Trauma de Ineco (Instituto de Neurología Cognitiva).

Según la Organización Mundial de la Salud, existen más de 250 fobias reconocidas. Cerca del 5% de la población mundial (una de cada 20 personas) padece alguna de ellas. En nuestro país, según la Fundación Mental Argentina, cerca del 8% de los habitantes consultó alguna vez a un especialista por algún tipo de fobia.

“¡Qué mal la estoy pasando!”
Taquicardia, sudoración, malestar, mareos, sensación de ahogo y hasta desmayos son los síntomas más comunes de la fobia. “La persona que la sufre puede llegar a tener un ataque de pánico cuando confronta con la situación u objeto al que le teme”, asegura la licenciada Traiber. ¿Cómo diferenciar un cuadro del otro? “Un panic attack suele producirse de manera independiente, espontánea y sin correlación con el contexto. La fobia siempre se presenta frente al estímulo que genera temor”, especifica Gustavo Bustamante, doctor en Psicología y presidente de la Fundación Fobia Club.

Las fobias más usuales en la Argentina son: la claustrofobia (espacios cerrados), la agorafobia (espacios abiertos; los que la padecen no pueden concurrir a sitios en los que haya aglomeraciones o en los que el espacio sea “infinito”), la aerofobia (a volar: 1 de cada 5 argentinos lo sufre), la amoxofobia (a manejar. Suele presentarse en personas que tienen pánico a la velocidad y a las autopistas), la hipocondría (a sufrir enfermedades y, en mayor medida, a morir) y la entomofobia (a los insectos). “A esta lista podemos sumar muchas otras, como la aprensión a las verduras, a ciertos nombres o números, a determinados colores y texturas, y a los botones. Estas últimas generan vergüenza por incomprensibles y son aún más complejas de tratar porque entra en juego el factor irracional”, afirma Bustamante.

Un dato poco conocido: ciertos temores se repiten hasta en tres generaciones. Es muy común que la abuela, la hija y la nieta tengan, por ejemplo, pánico a los gatos. “A estos casos los llamamos fobias hereditarias. No tienen ningún asidero genético, pero existen por la transferencia cultural, la transmisión de padres a hijos y la identificación con personas importantes en la vida de cada individuo”, aclara el psiquiatra José Faccioli, jefe de Psiquiatría del Hospital Italiano de Buenos Aires.

¡Tomá nota! La intensidad de ese miedo adquirido disminuye de generación en generación.

No puedo, no me animo

“Para superar un miedo hay que atravesarlo”: escuchamos una y otra vez esta frase popular. ¿Por qué la insistencia en repetirla? ¡Porque es verdad! Hay algo de asidero científico y empírico en ese principio. De hecho, la mayoría de los profesionales especializados en fobias eligen el tratamiento cognitivo-conductual. ¿En qué consiste ese procedimiento? Trata de acercar la persona a la situación temida a pesar de los niveles de ansiedad que ésta le genera. Además, intenta desarticular las ideas del cuadro y se hace hincapié en disuadir los mecanismos que sostienen al miedo. “La estrategia de exposición es el componente principal del tratamiento. Ponerle el cuerpo a las situaciones temidas genera ansiedad, pero a medida que la persona se acerque va a reconocer que ese temor no era para tanto”, asegura Traiber.

Un ejemplo concreto: el terapeuta que trabaja con una persona con fobia a los ascensores hace lo posible por acercarla, sube con ella y ayuda a que, poco a poco, el paciente entienda que el temor es infundado, una construcción propia de su mente. Al final del tratamiento, logrará que pueda subir varios pisos, sin problemas y en soledad. “Hay que instrumentar recursos que ayuden a no pasarla tan mal. Los más comunes son las técnicas de relajación y respiración, de suma utilidad para afrontar situaciones de estrés o miedo”, detalla Bustamante.

Todos los expertos coinciden en que no existe fobia imposible de curar. Con tratamientos personalizados para cada paciente se obtienen avances en solo tres sesiones. Usualmente, recibe el alta en un lapso de entre 4 y 6 meses. “Todos los miedos son tratables, sin importar el grado que tengan. Es importante que la persona que sufre fobia se anime a concurrir al psicólogo o al psiquiatra. A veces parece imposible de superar, pero siempre es más fácil de lo que la persona que la sufre imagina”, concluye Faccioli.
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Los miedos + extraños

La levofobia es el temor extremo a los objetos que se encuentran a la izquierda del propio cuerpo. La dextrofobia es el mismo miedo, pero en sentido contrario (a los objetos que están a la derecha).

La caliginefobia es un miedo intenso a las mujeres hermosas. Algo que sufre Raj, uno de los personajes de la serie Big Bang Theory.

Parece una paradoja, pero la hipopotomonstroesquipedaliofobia es el pánico generado por las palabras largas.

La aracnofobiafobia es el temor intenso que algunas personas sienten en presencia de alguien que tiene fobia a las arañas. Un caso así se ve en un episodio de la serie Gilmore Girls.

Algunas celebrities que las confesaron

Scarlett Johansson a las cucarachas (entomofobia).McConaughey a las puertas giratorias (una forma de claustrofobia).
Johnny Depp a los payasos y mimos. Afecta a los chicos (coulrofobia).
Elton John a los teléfonos celulares (tecnofobia).
Christina Ricci a las plantas de interior, árboles y flores (botanofobia).
Madonna a las tormentas y rayos (brontofobia).
Nicole Kidman a las mariposas, incluyendo a las polillas (papiliofobia).
Rihana a los peces (ictiofobia).
Elle

Paula Ravier

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