Lino Villar Cataldo dijo que teme por su vida, tras las amenazas de familiares de los delincuentes

Habló el médico que mató a un ladrón: “Siento mucha vergüenza”
Lino Villar Cataldo dijo que teme por su vida, tras las amenazas de familiares de los delincuentes y le pidió perdón a la madre del asaltante.

Cabizbajo, con voz muy pausada y notablemente conmovido, el cirujano que mató a un ladrón que había intentado robarle su auto en Loma Hermosa habló por primera vez en televisión luego de haber recuperado la libertad: dijo que siente mucha vergüenza, que teme que los familiares del delincuente se cobren venganza con sus hijos, y le pidió perdón a la madre del asaltante.

“Estoy muy triste y mal. Siento mucha vergüenza. No estoy preparado para esto. Me formé toda la vida para otra cosa. No se qué va a ser de mi vida de acá en adelante. Todos estos días extraño mucho a mis pacientes. Sé que cuando llego a la sala tengo un monton de gente. Siempre trate de darle amor a mis pacientes”, sostuvo Lino Villar Cataldo en el programa Animales Sueltos.

El cirujano contó que está escondido desde que salió de la cárcel porque teme que los familiares del delincuente muerto, se venguen: “Tengo miedo de que maten a mis hijos. Les dije que no salgan a la calle. No sé como va a seguir esto. Dijo la ministra que va a poner todo para protegernos”.

Villar Cataldo también dio precisiones sobre el episodio en el que le disparó al ladrón que lo asaltar. Narró que él siempre coloca el arma en el cantero de su casa, en el momento en el que abre su portón. “Yo veía la muerte. Sentía que me mataban. Por eso reaccioné de esa manera. Si yo no hacía eso, estaba muerto. No tuve nunca la intención. Defendí mi vida. El ladrón me pasó con el auto por las piernas. Yo tenía el arma en el cantero. Eso es para justificar el lugar de la tenencia. Relatarlo lleva mucho tiempo, pero fue un flash. Todo fue en segundos”, definió.

“¿Usted jura y perjura que no entró a su casa a buscar el arma?”, le preguntó Eduardo Feinmann, uno de los panelistas. “Le juro que el arma estaba en el cantero. Yo después de que ocurrió el hecho, ingreso, cierro la puerta, deposito el arma en el escritorio, llamo al 911 y me puse a disposición de la Justicia. Hablé con un vecino y le dije ‘chau'”.

Frente a las amenazas que recibió de un hermano de la familia del delincuente, y de personas allegadas a él, Cataldo insistió en que tiene miedo por sus hijos. “Yo entiendo y comprendo el dolor de madre, lo que ocurre es que siempre se escuchan declaraciones de venganza, de matar, de quemar, de lagrima por lagrima lo va a pagar. ¿Quien me va a proteger?”, se preguntó. Aunque, al final, tuvo un mensaje conciliador para la mamá del ladrón: “Le pido perdón a la madre. No tuve nunca intención de sacarle a su hijo. En absoluto. Por eso yo le digo que a mí no me hace feliz esto. Me causa tristeza”.

El profesional, además, tiene dudas con respecto a cómo la Justicia evaluará su caso y sostuvo que teme que “no vea lo que realmente ocurrió”. También frente al debate que generó su caso, sobre el uso de armas, el médico pidió que nadie las compre para defenderse. “Me siento víctima. Estaba saliendo de trabajar y quería volver a mi casa con mi familia. Yo no busqué eso. Me duele mucho esa vida que se perdió, porque siempre trabajé para salvar vidas”, cerró.
tn

Paula Ravier

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