Llega el chocolate anti-edad

No sé si a vosotros os ha pasado lo mismo, pero yo siempre tengo la sensación de que lo que más nos gusta es malo para nosotros. Pero, ¿a quién se le ocurrió la brillante idea de que en una jugosa hamburguesa casi todo sea perjudicial para nuestra salud y, al mismo tiempo, en un insulso plato de acelgas, todo sean propiedades? Fuera quien fuera el que se inventó esto, nos hizo la puñeta… Bromas aparte, es terrorífico que, con lo que han avanzado los tiempos, nadie haya sido capaz de crear gominolas ricas en proteínas o croissants llenos de vitamina B.

Bueno, ya podéis dejar de llorar mientras apuráis vuestro donut del día. Hay un grupo de científicos, héroes de nuestro tiempo, que han logrado conseguir que uno de los mayores placeres del mundo, el chocolate, sea un poco más recomendable de lo que es ahora. En la universidad de Cambridge han dejado un poco de lado otras investigaciones para ponerse a tope con el ‘Esthechoc’. una fuente de la juventud que, aparentemente, puede quitarnos años de encima como el cirujano más sobrado. Y lo mejor es que ya puede comprarse. En Harrod’s, sin ir más lejos.

Pero, ¿cómo es posible? Pues porque sus creadores han logrado una combination de potencias sustancias muy activas: tenemos por un lado la astaxantina, uno de los antioxidantes más poderosos conocidos por la ciencia, y, por otro, las epicatequinas, un polifenol presente en el cacao. La tecnología empleada en la producción de Esthechoc hace que los dos reaccionen de manera eficaz.

La historia de Esthechoc parece la de un pequeño milagro: después de multiples pruebas, se comprobó cómo una pequeña barrita de 7,5 gramos del chocolate antiedad contenía tanta astaxantina como un filete de salmón. Y tantos polifenoles como 100 gramos de chocolate negro.

Todo parece muy bonito, ¿verdad? Pues hay más: resulta que cada una de cada una de estas pastillas no tiene más de 38 calorías. Es decir, que la fuente de la eterna juventud sabe a chocolate, nos quita 20 años de encima y, además, ¡no engorda! El planazo

Paula Ravier

Dejá tu opinión o comentario