Los investigadores allanaron la vivienda de fin de semana que el acusado tenía en El Cadillal

Persona de pocas palabras, el “Gordo Vaca” nunca pasó desapercibido cuando creyó haber tocado el cielo con sus manos. El hombre, que está acusado de liderar la banda “narco” más importante de la provincia, se caracterizó por la ostentación. Amante de los autos lujosos, se inclinaba a las transacciones inmobiliarias a la hora de invertir el dinero que conseguía con el negocio que había montado, pero era conocido por todos por su gusto de usar joyas de oro.

Su origen es humilde. Oriundo de Villa Vaca, desde muy joven se sintió atraído por los negocios que pretendía realizar. Comenzó como vendedor ambulante (comercializaba frutas y verduras, y después productos de limpieza), hasta que conoció que recorriendo el camino de la ilegalidad y las drogas podría conseguir dinero mucho más fácil.

Fuentes policiales, judiciales y los vecinos -que prefirieron mantener en reserva su nombre para evitar represalias-, contaron que al crecer como pequeño “narco”, su sonrisa comenzó a brillar. Decidió colocarse prótesis dentales de oro en los lugares donde no tenía piezas. Con el correr de los años hizo más notoria su obsesión por el metal precioso, ya que llegó a usar por lo menos tres cadenas, pulseras y gruesos anillos en varios de los dedos de sus manos.

Personal de la Digedrop lo detuvo en el barrio Las Acacias, de Yerba Buena, en una de las viviendas donde más les gustaba estar. Por cuestiones de seguridad, según lo confirmó el comisario Jorge Nacusse, dormía en varias casas. Entre ellas aparece una de General Paz al 900 y otras ubicadas en diferentes barrios del sur de la ciudad. En total, según se confirmó, durante el procedimiento se secuestraron 13 escrituras de casas que había adquirido el “Gordo Vaca” en los últimos años. Sin embargo, su mayor propiedad está en El Cadillal. Allí los investigadores encontraron dos viviendas -una de ellas de dos plantas a medio construir- y un chalet normal. En el medio, una pileta de gran tamaño.

Los autos también eran una debilidad para el sospechoso de liderar la organización.
La Justicia Federal ordenó secuestrar 21 vehículos, de los cuales la mayoría no estaban a su nombre, pero sí encontraron los títulos y tarjetas azules que le permitían circular. Entre ellos figura un Toyota Camry V6, cuyo valor en el mercado es de U$S 73.800 (más de $1,1 millones).

Al acusado de liderar la banda dedicada al narcotráfico también le gustaba la noche. Y en más de una oportunidad se lo vio en una disco ubicada en avenida Ejército del Norte y Santa Fe. Los vecinos aseguran que le gustaba rodearse de bellas y jóvenes mujeres.

El “Gordo Vaca” tiene antecedentes. Si bien es cierto que no era su especialidad, fue investigado por la policía al ser sospechoso de haber cometido asaltos antes de que se dedicara al narcotráfico. Además, estuvo involucrado en un homicidio, pero la causa, según confiaron fuentes judiciales, nunca prosperó por falta de pruebas. También enfrentó a la Justicia Federal por causas menores, pero esta vez quedó contra las cuerdas
La gaceta

Paula Ravier

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