Cuando falta cada vez menos para el primer duelo electoral del año a nivel nacional en las PASO, la danza de nombres ya comienza a dejar su huella. En un 2019 donde parece prevalecer la incertidumbre y las especulaciones, en la política coinciden quienes poseen el poder y luchan por renovarlo, quienes quieren volver a ostentarlo, quienes desean por primera vez llegar al sillón de Rivadavia, y quienes provienen de fuera del sistema y quieren mover el establishment político. La moneda está en el aire, y restan unos pocos meses para la definición de las principales candidaturas.

Si bien aún queda tiempo para la oficialización de listas, la irresolución reina en la conformación de las distintas fuerzas políticas y algunos nombres ya se hacen oír.

Mauricio Macri

Mauricio Macri iría por la reelección, al frente de Cambiemos, el actual presidente de la nación buscaría prolongar su mandato, aunque una situación económica desfavorable y un contexto social complicado aparecen en el horizonte como nubarrones negros que hacen imposible predecir una definición.

Cristina Fernandez de Kirchner

Por su parte la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, pareciera ser hoy la figura de la oposición que más mide, aunque en el último tiempo ha reducido sus apariciones públicas ¿estrategia?, todo hace indicar que sería una de las alternativas a elegir en el cuarto oscuro, con un núcleo duro que la acompaña desde Unidad Ciudadana y buscando lograr una alianza con diferentes dirigentes del peronismo, Cristina buscara retornar a la Casa Rosada para conducir un tercer mandato presidencial.

Lavagna. Massa. Urtubey

Desde una tercera fuerza que busca consolidarse como una vía alternativa al macrismo y al kirchnerismo, surge Alternativa Federal, fuerza para la cual hoy no existe un único referente, y es quizás el mayor interrogante electoral de cara a las primarias del 11 de agosto. Entre los posibles presidenciables se destacan Sergio Massa (quien ya fue candidato en el 2015), Miguel Pichetto (Senador PJ), Juan Schiaretti (Córdoba) y Juan Manuel Urtubey (Salta), al mismo tiempo surge el nombre de Roberto Lavagna (“¿el candidato del consenso?”), por quien aún esperan definiciones y se generan múltiples interrogantes, es tal la indefinición que reina que ni siquiera se podría descartar un acuerdo con Cristina Kirchner, aunque esto podría configurarse como un arma de doble filo.

La mayoría de las encuestadoras dan a CFK un 30% de intención de voto, y a partir de eso la mirada se divide en dos direcciones, quienes ven esto como un piso y quienes lo hacen como un techo. Para los primeros este porcentaje le permitiría crecer y cualquier acuerdo que cierre le concedería una victoria ante el oficialismo. Los segundos ven en ese 30% un limite, que terminaría con las aspiraciones presidenciales tanto de  la ex mandataria, como de cualquier otro candidato del espacio conformado.

Y es a partir de estos datos que reina la incertidumbre entre los distintos dirigentes peronistas, ya sea desde el lado de quienes configuran un poder territorial influyente (Massa-Urtubey) o quienes intentan aportar experiencia de gestión pero sin una gran exposición y conocimiento mediático (Pichetto-Lavagna). He aquí el gran conflicto de la cuestión a la hora de evaluar los pros y contras de un acuerdo con la fuerza política comandada por la ex presidente.

Quizás el espacio que más expectante se mantiene es el propio oficialismo, donde ven en una posible candidatura de Cristina sus mayores chances de ganar, pensando en una elección dominada por la polarización y la realización de una campaña similar a la del año 2017 ¿Le alcanzara?

Mientras desde Alternativa Federal sueñan con un triunfo en un potencial ballotage, el principal escollo a superar seria aspirar a llegar a esa instancia, hoy por hoy la mayoría de las encuestadoras ubican a esta fuerza en tercera posición, aunque muy por debajo del 30% que compartirían Macri y CFK.

En un contexto electoral y político donde las dudas y la incertidumbre se encuentran a la orden del día, no pareciera raro que surjan distintos nombres por fuera del denominado “establishment político”, personajes que, con un alto grado de conocimiento mediático aunque sin experiencia en el mundo de la política, aspiran con obtener un lugar. Este fenómeno no es un invento argentino, existen grandes y varios ejemplos a nivel mundial, yéndonos atrás en el tiempo aparece Berlusconi en Italia, quien viniendo de los medios y del mundo del fútbol reconstruyo el sistema político italiano con un estilo muy personalista, más cercano tenemos el triunfo de Donald Trump, quien aprovechando la crisis de representatividad de los dos grandes partidos americanos junto con un descrédito importante de la figura de sus adversarios se alzó con la victoria y se convirtió en Presidente de los Estados Unidos. Es así que en estos momentos particulares tanto por cuestiones económicas, políticas, culturales o de coyuntura internacional, surgen líderes «outsiders» (por fuera de la política) que irrumpen en las sociedades provocando sorpresas electorales a partir de un cambio en el realineamiento de los votos.

Marcelo Tinelli

No sabemos si este será el rumbo que tomara nuestro país, lo cierto es que en los últimos días ha sonado con mayor fuerza el nombre de Marcelo Tinelli, showman empresario y destacado  conductor de la televisión argentina, quien ha mantenido varios encuentros con diferentes dirigentes políticos, el más importante en los últimos días con Roberto Lavagna, si bien no ha trascendido ninguna candidatura, en un contexto en el cual existe una gran indefinición, las sorpresas podrían no ser tales.

Como vemos, existe la misma cantidad de nombres que de dudas, quedan un par de meses aún para que podamos tener mayores precisiones, aunque nada asegura que el panorama pueda ser favorable, todo lo contrario, como todo año electoral se avizora complejo y con la situación económica que estamos atravesando el horizonte es de todo menos alentador. Los nombres están sobre la mesa, faltaría quizás, bajo mi humilde opinión, un debate profundo de ideas ¿Qué proyecto de país queremos?, hay situaciones urgentes de resolver, y como marca la historia de nuestro país, los nombres propios no han resuelto nada, espero que los dirigentes se encuentren a la altura de las circunstancias y la campaña política venidera este basada en debates y discusiones de ideas y propuestas, más que en egos y luchas de poder, quizás algo utópico en nuestro país, pero como en el mito de la Caja de Pandora: “La esperanza es lo último que se pierde”.

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Juan Palauro Juan Palauro dice:

Semejante lista de impresentables!!! Y Faltaba el broche de oro!!! Pobre Argentina!!! Pobre de nosotros!!