Segun GUSTAVO BOU: “NO SOY EL MALO DE LA PELICULA”

Luego de que el último viernes, el concordiense Gustavo Bou, no viajara con el plantel a Mar del Plata en reclamo de una mejora contractual, se sumó al grupo, horas después del arribo a la “felíz” del equipo academico. Y avisó: “Quiero seguir en Racing”. La Pantera ya se encuentra en Mar del Plata junto al resto del plantel.

A 400 kilómetros de Buenos Aires, sus 29 compañeros se despertaban por la mañana, bien temprano, para llevar adelante el primero de los tres turnos de la pretemporada en Mar del Plata. En su departamento de Puerto Madero, acompañado por su mujer y pequeña hija, Gustavo Bou amanecía lejos de la otra parte importante de su vida: el entrenamiento. Porque él había querido que así fuera. Pero un día después de esa medida de fuerza que tanto ruido hizo, luego de que el viernes no se subiera al micro del plantel rumbo al destino de trabajo, la Pantera recapacitó. Se puso al frente del volante de su auto, a las 17.30 llegó a la ciudad balnearia e inmediatamente se acopló a la práctica de la tarde. “Que el hincha sepa que me quiero quedar en Racing”, enfatizó apenas arribó a la ciudad, previo a firmar autógrafos y acceder a las fotos con los hinchas que había en la puerta del lugar.

Sin embargo, no todo está acomodado para él. Aunque ya esté junto al grupo, sigue esperando una mejora contractual (ya le hicieron una hace cuatro meses) como compensación por las ofertas que Racing rechazó por su ficha: una del Corinthians de Brasil 6.000.000 de dólares brutos y otra del Borussia Mönchengladbach de Alemania, de 5.000.000. Víctor Blanco, el presidente, aseguró que el club pretende 6.000.000 de dólares netos y se molestó por la actitud intempestiva de Bou de anteayer. Sin embargo, ya con el atacante reintegrado al trabajo, evalúa reunirse con su apoderado (Christian Bragarnik) para conversar por una posible nueva suba en el convenio del goleador. Horas previas a que pisara La Feliz, el jugador más desequilibrante de la Academia dialogó mano a mano con Olé.

-Gustavo, ¿qué cambió para que finalmente fueras a Mar del Plata?
-Viajé porque, si no, el más perjudicado iba a ser yo sin entrenarme. Pero esto no me hará cambiar mi manera de pensar hacia los dirigentes. No quise viajar para que de una buena vez por todas se solucione el tema. Nunca pedí irme. Pero si el club no quiere hacer nada para que me quede, lo entenderé. Estaría un poco triste porque quiero seguir en Racing.

-¿Cómo comunicaste que no ibas con el plantel?
-Después de la práctica en Avellaneda, le conté mi decisión a Jiménez, que estaba en el vestuario. Le dije que iba a analizar qué hacer. Lo pensé desde el vestuario hasta el hotel y tomé la decisión. A la tarde charlé con mis compañeros y todos me entendieron, aunque sé que no presentarme al entrenamiento no fue lo mejor: afecta mi físico.

-¿Te equivocaste en la forma del reclamo?
-Los hinchas tienen que saber que no fue un capricho. Si yo hubiera ido con el plantel, habría parecido que estaba todo bien. Y esa no es la realidad. Si se sigue estirando la cosa, cuando me quiera acordar ya empezará el torneo. No es mi idea que arranque el campeonato y sigamos con lo mismo… No me gustaría que me pasara lo de la vez pasada, cuando me patearon todo para adelante.

-¿En algún momento concluiste que seguir sin practicar sería contraproducente para vos en el contexto de tu pedido?
-No, no. No es que yo haya viajado porque sentía que así tendría más chances de arreglar. Vine porque quería estar al lado de mis compañeros y ponerme bien físicamente. Más que nada por mí, sin pensar en otra cosa. Si hubiera querido, el lunes no me habría presentado en la vuelta al trabajo.

-¿Y como creés que continuará la historia?
-Mi postura se mantendrá. Ellos (los dirigentes) saben muy bien que lo que reclamo no es una locura. No era necesario llegar a este punto, sabiendo que tenemos buena relación y hay buena voluntad de mi parte.

-Pero te mejoraron el contrato hace cuatro meses.
-Sí, y seguro que se van a querer agarrar de eso. Está perfecto. Pero ese nuevo contrato, si no la hubieran estirado, se habría acordado hace seis meses. A mí me dieron la palabra de que en diciembre me iba a ir. Yo nunca les fui a pedir que me vendieran, pero les aclaré que si llegaban ofertas, me iba a sentir obligado a pedir otra mejora.

-¿Insinúas que no cumplieron con la palabra?
-No. Lo que digo es esto: si no les cierran las ofertas que me hacen, no los presiono para que me vendan. Sólo reclamo lo que creo que me corresponde. No estoy enojado con ellos porque no me vendieron, sino porque quiero un mejor contrato. Sé que si me quedo es porque realmente en Racing hay cosas muy importantes para pelear y eso me puede servir tanto en lo deportivo como en lo económico en el futuro.

-¿Qué les dirías a quienes les cayó muy mal tu desplante del viernes?
-Si tengo que pedir disculpas, lo hago. Pero yo lo hablé con mis compañeros, la dirigencia y el técnico. Con el hincha pude expresarme a través de mi Instagram.

-¿Temés que después de tu actitud la relación con el hincha cambie?
-La verdad que no. Y si se enojan, los entenderé. Es difícil. Yo no soy el malo de la película. Lo que estoy pidiendo es algo lógico, no hay nada de malo. Como ya lo repetí, me quiero quedar en Racing. Si no, ya me habría ido del club después de ser campeones y cuando mi cláusula era de 2.000.000 de dólares. Había posibilidades de transferencia, pero hablé para quedarme. Por eso acepté que me pusieran una cláusula más alta. Quiero que los hinchas sepan que también pienso en el club, no sólo en mí.
Olé.

Paula Ravier

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