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Local Concordia

CONCORDIA, CUNA DEL PRINCIPITO: 18 ESTACIONES PARA CONVERTIR UNA HISTORIA UNIVERSAL EN UN NUEVO MOTOR TURÍSTICO INTERNACIONAL

Una apuesta cultural que puede cambiar la proyección de Concordia al mundo: el legado de Antoine de Saint-Exupéry, un recorrido de 18 puntos, esculturas, educación, arte y una oportunidad turística que comienza a tomar forma.

CONCORDIA, ENTRE RÍOS. Hay historias que una ciudad conserva durante décadas y otras que, cuando consigue comprender su verdadero valor, pueden transformarse en una oportunidad para proyectarse al mundo. Concordia tiene una de esas historias. El paso de Antoine de Saint-Exupéry por el Castillo San Carlos, su encuentro con la familia Fuchs Valon y las experiencias que posteriormente quedaron asociadas a su universo literario constituyen un patrimonio cultural de enorme proyección internacional.

Hoy, esa historia comienza a transformarse en una propuesta concreta: el programa municipal «Concordia, Cuna de El Principito», que contempla un circuito turístico-literario de 18 puntos, intervenciones artísticas, señalización especializada, actividades educativas y un festival anual dedicado a una de las obras más universales de la literatura.

No se trata solamente de instalar esculturas en distintos espacios públicos. Se trata de convertir una referencia histórica y literaria en una experiencia turística capaz de atraer visitantes, generar actividad económica y construir una identidad reconocible internacionalmente.

De una historia local a una oportunidad internacional

Antoine de Saint-Exupéry fue escritor, aviador y uno de los grandes autores de la literatura universal. Durante su actividad como piloto de Aeroposta Argentina, tuvo una experiencia singular en Concordia, vinculada al Castillo San Carlos y a la familia francesa Fuchs Valon.

En 1929, un inconveniente con su aeronave lo llevó a permanecer en la zona y conocer a las hijas de la familia, Suzanne y Edda. El encuentro, el entorno natural, los animales y las circunstancias de aquella estadía quedaron relacionados con elementos que posteriormente aparecerían en su producción literaria.

La experiencia también fue evocada en sus escritos, particularmente en «Tierra de hombres».

Es importante comprender la dimensión de este vínculo: Concordia no está construyendo una historia artificial para atraer turistas. Cuenta con un episodio histórico real, documentado, relacionado con un autor cuya obra trascendió generaciones, idiomas y fronteras.

El Castillo San Carlos puede convertirse así en el punto de partida de una experiencia cultural que conecte la historia local con lectores de todo el planeta.

Dieciocho puntos para recorrer una historia extraordinaria

En noviembre de 2025, el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza que creó el programa municipal «Concordia, Cuna de El Principito», impulsado legislativamente por los concejales Silvina Ovelar y Felipe Sastre.

La propuesta establece un circuito turístico-literario de 18 puntos distribuidos estratégicamente por la ciudad:

  1. Plaza de las Américas – Viñedos Moulins.

  2. Centro de Convenciones Concordia.

  3. Cementerio Viejo.

  4. Parque Ferré.

  5. Plaza España.

  6. Plaza Urquiza.

  7. Peatonal Concordia.

  8. Plaza 25 de Mayo.

  9. Ferrocarril Urquiza.

  10. Parque Mitre.

  11. Final de la Costanera.

  12. Casa de Piedra.

  13. Zona Verde – Cartel «Concordia, Cuna de El Principito».

  14. Costanera Nebel.

  15. Plaza Zorraquín.

  16. Naranjal de Pereda.

  17. Hostal del Río.

  18. Castillo San Carlos.

La idea contempla figuras del Principito en distintos escenarios, con intervenciones artísticas que podrán tener características propias. No se busca necesariamente repetir una misma escultura, sino generar una colección urbana que invite a recorrer la ciudad.

Cada punto contará con información interpretativa, mapas, itinerarios y códigos QR. También se contempla la incorporación de recursos en sistema Braille para facilitar el acceso a personas con discapacidad visual.

El aeropuerto: la primera puerta de entrada al universo del Principito

Uno de los aspectos estratégicos de esta iniciativa es su relación con el Aeropuerto Comodoro Pierrestegui.

La ordenanza incluye expresamente al aeropuerto entre los diez lugares donde se instalará señalización turística y cultural de bienvenida y orientación.

Esto representa una oportunidad que merece una planificación especial.

Imaginemos a un visitante que llega desde Buenos Aires, otra provincia argentina o incluso desde el exterior. Al ingresar al aeropuerto encuentra una identificación que dice:

BIENVENIDOS A CONCORDIA, CUNA DEL PRINCIPITO.

A partir de allí puede acceder a un mapa del circuito, conocer la historia de Saint-Exupéry, descubrir el Castillo San Carlos y organizar un recorrido por las 18 estaciones.

El aeropuerto deja de ser solamente un punto de llegada y se convierte en la primera experiencia de contacto con la identidad cultural de la ciudad.

La misma estrategia se contempla para la Terminal de Ómnibus, los accesos por rutas nacionales y provinciales, el puente internacional y los complejos termales.

La propuesta tiene una ventaja fundamental: permite que el visitante conozca el atractivo incluso antes de comenzar su recorrido turístico.

Un libro que habla todos los idiomas

El potencial de esta iniciativa se comprende todavía mejor cuando se observa la dimensión internacional de la obra.

«El Principito», publicado originalmente en 1943, es uno de los libros más importantes y difundidos de la historia editorial.

Según información difundida por la agencia EFE en 2023, citando datos de la editorial Gallimard, la obra alcanzaba entonces alrededor de 500 traducciones oficiales, lo que la ubicaba como el segundo libro más traducido del mundo, después de la Biblia.

Su alcance no se limita a la literatura infantil. Es una obra estudiada, interpretada y utilizada en contextos educativos de numerosos países.

Sus reflexiones sobre la amistad, el amor, la responsabilidad, la soledad, la empatía, la solidaridad y la importancia de mirar más allá de las apariencias permiten trabajar contenidos que atraviesan edades y culturas.

Por eso, el circuito de Concordia tiene una posibilidad que excede ampliamente al turismo tradicional: puede convertirse en un destino de interés para instituciones educativas, docentes, lectores, investigadores, asociaciones culturales y admiradores de Saint-Exupéry.

Una escuela francesa, una institución educativa argentina o un grupo de estudiantes de cualquier otro país pueden encontrar en Concordia una razón cultural para viajar.

El turismo educativo: una oportunidad que puede multiplicar visitantes

Uno de los horizontes más interesantes es incorporar el recorrido a los viajes educativos de las escuelas de Entre Ríos y de otras provincias.

La propuesta permitiría organizar jornadas que incluyan:

  • Visitas guiadas al Castillo San Carlos.

  • Recorrido por las 18 estaciones.

  • Actividades de lectura y comprensión literaria.

  • Representaciones teatrales.

  • Talleres de escritura y expresión artística.

  • Encuentros sobre los valores presentes en la obra.

  • Actividades relacionadas con la historia de la aviación.

Esto permitiría que los estudiantes no solamente conozcan un libro, sino también el lugar que conserva parte de la historia vinculada con su autor.

El beneficio podría ser multiplicador: los estudiantes regresarían a sus hogares compartiendo la experiencia, despertando el interés de sus familias y convirtiéndose en promotores indirectos del destino.

Una oportunidad económica para hoteles, gastronomía y emprendedores

El impacto potencial tampoco debería medirse exclusivamente por la cantidad de visitantes que recorran las esculturas.

Un circuito turístico consolidado puede generar nuevas oportunidades para distintos sectores de la economía local.

Los hoteles podrían desarrollar habitaciones temáticas inspiradas en la obra. Los establecimientos gastronómicos podrían incorporar propuestas especiales, meriendas y productos con identidad propia. Los artesanos tendrían la posibilidad de desarrollar recuerdos, objetos decorativos, ilustraciones e imanes.

También podrían surgir excursiones especializadas, recorridos nocturnos, actividades culturales, espectáculos, encuentros internacionales y paquetes turísticos que integren el Castillo San Carlos con las termas, el lago, la represa de Salto Grande y los demás atractivos de Concordia.

La clave está en lograr que el visitante no llegue solamente para conocer un lugar, sino que encuentre motivos para permanecer más tiempo, consumir servicios locales y regresar.

En ese escenario, el Principito puede convertirse en una marca cultural que ayude a posicionar a toda la ciudad.

Un proyecto que comienza a materializarse

La iniciativa ya cuenta con respaldo normativo. La ordenanza municipal establece las responsabilidades de las áreas de Turismo, Cultura y Educación y del EMCONTUR, contempla la realización anual de un Festival de El Principito y habilita la articulación con instituciones públicas y privadas.

Además, su artículo 17 establece que los gastos necesarios para su cumplimiento serán imputados a las partidas correspondientes.

En una novedad conocida el 1 de noviembre de 2026, la concejal Silvina Ovelar informó que el recorrido fue incorporado al presupuesto municipal 2027 presentado por el intendente Francisco Azcué.

También adelantó que se está trabajando en la selección de los primeros emplazamientos para instalar seis esculturas, entre ellos el ingreso al Centro de Convenciones, la plaza Zorraquín, el entorno del Ferrocarril Urquiza, el Parque Ferré y el Naranjal de Pereda.

Cada figura podrá contar con un código QR que permita acceder a contenidos propios, ampliando la experiencia del visitante.

Es un avance significativo: la iniciativa comienza a pasar de la planificación legislativa a una etapa de implementación.

Concordia tiene una historia que merece ser conocida en el mundo

La ciudad cuenta con termas, naturaleza, río, lago, pesca, gastronomía, historia y patrimonio arquitectónico. Pero también tiene algo difícil de reproducir en cualquier otro destino: una conexión histórica con uno de los autores más reconocidos de la literatura universal.

La oportunidad está en integrar todos esos recursos.

El Principito puede ser la puerta de entrada para descubrir Concordia. Y Concordia puede ofrecer mucho más que una fotografía junto a una escultura.

Puede ofrecer una experiencia cultural completa, donde la literatura se encuentre con la historia, el paisaje, la educación y la hospitalidad.

El desafío será sostener la promoción internacional, garantizar la ejecución de las obras, involucrar a los sectores privados y educativos y construir una política turística que trascienda las gestiones de gobierno.

Porque el verdadero valor de este proyecto no estará solamente en las 18 figuras que puedan instalarse en las calles, sino en la cantidad de personas que consigan conocer Concordia gracias a ellas.

Hay ciudades que necesitan inventar un atractivo para hacerse conocidas. Concordia tiene una historia extraordinaria que todavía puede contarle al mundo.

Y quizás haya llegado el momento de que el mundo descubra que una parte de la historia de El Principito también se encuentra en Entre Ríos.

Maximiliano Peisojovich, Concordia.
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